Los demás dragones se quedaron mudos.
Los ancianos del pueblo recordaron una vieja profecía: "Cuando la tierra se enferme de gris, solo un dragón de fruta y raíz con aliento de aroma y vida devolverá el color al país." Ras sintió un nudo en la garganta. Abrió el hocico y, por primera vez sin vergüenza, .
—¡Qué vergüenza! —exclamó , la matriarca—. ¡Ni siquiera puede quemar una hoja! el dragon color frambuesa pdf
—¿Eso es un dragón? —rió , el dragón más grande de la montaña, con escamas de carbón y aliento de azufre—. Parece un postre.
El pequeño dragón intentó lanzar fuego. Pero en lugar de llamas, de su garganta brotó , y una nube de chispas rosadas que flotaron suavemente hacia el suelo. Los demás dragones se quedaron mudos
Luna aplaudió desde su silla de ruedas de mimbre.
El pequeño dragón, al que llamaron (aunque él prefería "Ras"), escondió su hocico entre sus patas delanteras. Sus semillas doradas parpadearon con timidez. Capítulo 2: El vuelo del color prohibido Ras creció creyendo que era un error de la naturaleza. Mientras los demás dragones aprendían a volar entre tormentas de ceniza y a rugir como terremotos, él solo conseguía elevarse en suaves espirales dejando tras de sí estelas de color rosa chicle . —¡Qué vergüenza
—Entonces no asustes. . Capítulo 3: El aliento que salvó el pueblo Ese mismo invierno, una plaga gris llamada El Moho Silencioso comenzó a cubrir Villarrín. Las plantas se secaban, el agua se volvía espesa como lodo y los habitantes tosían sin parar. Los dragones rojos no podían ayudar porque su fuego solo esparcía el moho más rápido.