Pasos Del Camino Neocatecumenal · Premium & Direct
Al entrar, un grupo de personas de todas las edades los recibió con una sonrisa sencilla. No hubo grandes discursos. Solo un catequista, Andrés, con barba cana y voz pausada, que les dijo:
En la Vigilia Pascual, junto a otros veinte adultos que también habían recorrido el camino, Juan y Clara renunciaron al mal y renovaron su bautismo. No era una fórmula repetida. Era un “sí” dicho desde las entrañas. La comunidad entera los abrazó. Andrés, con lágrimas, les entregó una pequeña cruz de madera: “Recordad que no camináis solos”. pasos del camino neocatecumenal
El sol se filtraba entre los olivos de un pequeño seminario en las afueras de Madrid. Juan, un arquitecto de treinta y tantos años, llegó arrastrando los pies. Su mujer, Clara, lo tomó de la mano. Al entrar, un grupo de personas de todas